Las autoridades estadounidenses han extendido sus pesquisas sobre presuntos vínculos con el crimen organizado a los gobernadores de Sonora y Tamaulipas, Alfonso Durazo y Américo Villarreal Anaya, ambos militantes de Morena, según reveló el diario Los Angeles Times.
De acuerdo con esta fuente, Estados Unidos habría revocado discretamente las visas de ambos mandatarios estatales mientras se desarrollan las investigaciones. Sin embargo, pese a la cancelación de sus visas, tanto Durazo como Villarreal continúan ingresando a territorio estadounidense mediante un permiso especial denominado “libertad condicional por beneficio público significativo”, un mecanismo reservado para personas que colaboran con las autoridades o participan como testigos en investigaciones.
Ante estas acusaciones, el Gobierno de Sonora respondió categóricamente que la información es “completamente falsa” y afirmó que el gobernador Alfonso Durazo cuenta con su visa vigente. Paloma Teran, titular del Sistema Estatal de Comunicación Social, aseguró que Durazo no ha sido notificado de ninguna investigación por parte de las autoridades estadounidenses y rechazó cualquier señalamiento sin sustento.
De igual manera, el gobierno de Tamaulipas rechazó las acusaciones contra Américo Villarreal, calificándolas de “falsas” y de “enorme gravedad”, pues no existe prueba alguna que las respalde.
En este contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum manifestó que los gobernadores deben aclarar si efectivamente les fue retirada la visa y cuestionó la intención detrás de hacer pública esta medida.
Estos hechos, dados a conocer el miércoles 3 de junio de 2026, reflejan la complejidad y la delicadeza de las relaciones entre autoridades mexicanas y estadounidenses, en un momento en que la sociedad demanda transparencia y respeto a la ley para preservar la dignidad y el orden en nuestras instituciones.