El municipio de Llera de Canales, ubicado a 62 kilómetros de Ciudad Victoria, capital de Tamaulipas, vivió el pasado sábado un festejo del Día del Padre que ha provocado opiniones encontradas entre sus habitantes. La administración panista encabezada por Moisés Borjón Olvera organizó un evento especial para homenajear a los padres de familia, que incluyó la participación de la influencer victorense Lexy Beltrán, conocida como “La Diabla”, quien se presentó con vestimenta provocativa, lo que generó polémica en la comunidad.
El programa de actividades contempló lucha libre, entrega de regalos y la presencia de esta joven modelo y celebridad de internet, quien cuenta con más de 192 mil seguidores en Instagram. Lexy Beltrán, originaria de Ciudad Victoria, es reconocida por su afición a las motocicletas y por compartir fotografías profesionales de alto impacto visual. Durante el evento, la influencer bailó sensualmente sobre el ring instalado en la explanada del Palacio Municipal, lo que fue captado en videos que rápidamente se difundieron en redes sociales.
El alcalde Moisés Borjón Olvera, quien promovió la celebración para consentir a los padres del municipio, publicó en su cuenta oficial de Facebook un mensaje de felicitación dirigido a los papás, destacando la convivencia y los momentos especiales que se vivieron. En tono jocoso, el edil compartió en sus redes sociales una imagen en la que bromeaba sobre no tener permiso de su esposa para asistir, aunque aseguró que sí acudiría porque “ya había lavado los trastes y trapeado”.
Este festejo ha abierto un debate sobre la idoneidad de incluir espectáculos con contenido sugestivo en eventos públicos dedicados a la familia, especialmente en comunidades que valoran profundamente sus tradiciones y el respeto hacia sus mayores. La figura de Lexy Beltrán ejemplifica cómo las plataformas digitales y los shows en vivo, como los del comediante Brincos Dieras, se han convertido en trampolines para nuevas celebridades en México.
En un contexto donde la preservación de los valores familiares y el orden social son prioritarios para muchas familias poblanas, este tipo de eventos invita a reflexionar sobre el equilibrio entre el entretenimiento y el respeto a las costumbres que han definido a nuestras comunidades a lo largo de generaciones.