Un reportaje publicado por The New York Times, en colaboración con Puente News, dio a conocer que funcionarios y legisladores mexicanos, en su mayoría vinculados con Morena, han establecido contactos con autoridades estadounidenses para proporcionar información relacionada con investigaciones sobre presuntos vínculos entre servidores públicos y el crimen organizado.
Según el diario estadounidense, al menos una docena de funcionarios, entre ellos gobernadores y legisladores, han buscado comunicarse con las autoridades de Estados Unidos, y algunos ya participan en conversaciones confidenciales. Estas acciones, señala el medio, responden al interés de anticiparse a posibles investigaciones en su contra.
El origen de estos acercamientos se remonta a finales de abril, cuando el Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó a diez funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa, incluido el entonces gobernador Rubén Rocha Moya, por presunta colaboración con el Cártel de Sinaloa.
El reporte, firmado por los periodistas Steve Fisher, Jack Nicas y Alan Feuer, también menciona que la DEA ha impulsado una iniciativa para contactar de manera privada a funcionarios mexicanos con el fin de persuadirlos a colaborar en las investigaciones.
Además, las pesquisas estadounidenses se nutren de información proporcionada por integrantes del Cártel de Sinaloa detenidos en Estados Unidos, así como por algunos de los 92 presuntos operadores del narcotráfico que México ha enviado a territorio estadounidense en los últimos 18 meses. Varios de estos individuos han comenzado a colaborar con fiscales federales.
Estas investigaciones han provocado una creciente tensión diplomática entre México y Estados Unidos. Desde que se hicieron públicas las acusaciones, la presidenta Claudia Sheinbaum ha descalificado reiteradamente los señalamientos y ha insistido, durante sus conferencias matutinas, en que cualquier indagatoria debe realizarse respetando los mecanismos de cooperación bilateral y la soberanía nacional.
En un momento en que la ciudad de Puebla enfrenta retos en movilidad y orden urbano, la estabilidad institucional y la confianza en las autoridades son elementos esenciales para preservar la tranquilidad y el bienestar de las familias poblanas, que valoran profundamente la integridad y el respeto a las instituciones.