El gobernador Alejandro Armenta Mier informó que los cuerpos de Protección Civil Estatal concluyeron con éxito las labores de mitigación y limpieza en las zonas y negocios afectados por la histórica tromba que azotó el pasado domingo 28 de junio el Centro Histórico de Puebla.
La intensa tormenta, considerada la más fuerte en los últimos 12 años en la capital poblana, dejó una acumulación atípica de 62 milímetros de lluvia, que provocó inundaciones de hasta dos metros en establecimientos del primer cuadro, la zona turística de Los Sapos y el barrio de Analco.
Los daños materiales se concentraron en estos sectores emblemáticos, donde al menos 16 hoteles y restaurantes reportaron afectaciones severas en mobiliario, equipos y mercancías, según organismos empresariales. Esta situación evidenció deficiencias estructurales en el bulevar 5 de Mayo, así como obras negligentes de administraciones anteriores y la falta de equipo adecuado para el desazolve por parte de la concesionaria Agua de Puebla.
Ante la ausencia, hasta el momento, de un plan de contingencia o incentivos financieros por parte del Ayuntamiento de Puebla, el Gobierno del Estado asumió la responsabilidad de reactivar la economía local mediante la entrega de apoyos económicos directos a los comerciantes y empresarios afectados.
En este sentido, el gobernador Armenta Mier puntualizó: “En el caso de Puebla se darán apoyos económicos a los empresarios que salieron afectados por las torrenciales. Se dará atención y quiero informarles que los cuerpos de Protección Civil han concluido con sus actividades; estaremos muy atentos”.
Además de las acciones en la capital, el mandatario detalló que el estado mantiene un despliegue operativo en las regiones del interior que enfrentan contingencias climatológicas, como la apertura de caminos bloqueados por derrumbes en Eloxochitlán, en los límites con Veracruz y Oaxaca, y la ampliación de cauces en Ciudad Serdán.
Armenta Mier enfatizó que la política de Protección Civil de su administración prioriza la prevención en los 217 municipios del estado, con esquemas activos de monitoreo en la Sierra Norte y la Sierra Negra para evitar pérdidas humanas y materiales ante la temporada de ondas tropicales.
“Para nosotros es muy importante prevenir, y así lo hemos hecho. La fuerza del Estado depende de la coordinación que tenemos con la población. Agradezco a los héroes y heroínas que, durante las contingencias, han estado apoyando”, expresó el gobernador.
Finalmente, adelantó que realizará giras de supervisión en las zonas vulnerables para verificar que los censos de daños se ejecuten con transparencia, y reafirmó el compromiso de mantener una coordinación permanente con la ciudadanía para optimizar los tiempos de respuesta ante emergencias climatológicas o cualquier tipo de contingencia en la entidad.
Este esfuerzo gubernamental se presenta como un paso necesario para preservar la funcionalidad y el orden en la ciudad, buscando aliviar la presión sobre las calles y avenidas del Centro Histórico, y proteger así el patrimonio y la actividad económica de las familias poblanas.