La mañana de este miércoles 24 de junio de 2026, jueces y magistrados en retiro se congregaron frente a las instalaciones del Tribunal de Disciplina Judicial, ubicado en avenida Insurgentes Sur, colonia San Ángel, para exigir el pago de indemnizaciones pendientes tras haber sido removidos de sus cargos a raíz de la reciente reforma judicial.
Entre los manifestantes destacó la presencia del magistrado Reynaldo Reyes Rosas, quien ha hecho pública su decisión de no participar en el nuevo sistema judicial impulsado por el gobierno federal, argumentando que su postura responde a “congruencia y dignidad”. Reyes Rosas, con más de 37 años de servicio en la impartición de justicia federal, criticó abiertamente los nuevos métodos de selección, como el uso de la tómbola, calificándolos como “novísimos, pero corruptos procedimientos”.
Esta protesta se suma a la realizada el pasado 25 de mayo, cuando una centena de jueces y magistrados en retiro bloquearon los tres accesos del Órgano de Administración Judicial (OAJ) para demandar el pago a 86 de ellos, así como las pensiones complementarias a 120 exjuzgadores. En aquella ocasión, el bloqueo impidió el ingreso de los trabajadores del órgano, quienes permanecieron afuera esperando instrucciones.
El magistrado en retiro y exconsejero de la Judicatura Federal, Juan Carlos Cruz Razo, también se hizo presente en la sede del OAJ para expresar su descontento por la falta de pago de su indemnización, señalando que esta situación afecta gravemente el programa de vida de quienes aún no han recibido lo que les corresponde. Cruz Razo lamentó que los juzgadores cesados tengan que justificar ante el OAJ su derecho a la indemnización, cuando este está claramente establecido en la reforma judicial plasmada en la Constitución.
Los jueces y magistrados reunidos hicieron un llamado firme a defender la independencia judicial, el Estado de derecho y la justicia en México, valores que han sido pilares fundamentales para las familias de abolengo y la sociedad que valora la tradición y el orden en nuestra ciudad.
En un momento en que Puebla y el país enfrentan retos en movilidad y orden urbano, la estabilidad y respeto a las instituciones judiciales son esenciales para preservar la confianza y la tranquilidad que merecen las familias poblanas.