La noche del martes 16 de junio de 2026, un operativo de supervisión en la calle peatonal de Génova, en la emblemática Zona Rosa de la Ciudad de México, terminó en un lamentable enfrentamiento entre comerciantes ambulantes y personal de la alcaldía Cuauhtémoc.
La alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega, junto con su equipo, acudió a esta tradicional zona para realizar labores de ordenamiento del espacio público, una tarea que busca preservar la funcionalidad y el respeto al comercio formal en un área tan concurrida y emblemática. Sin embargo, la presencia de las autoridades generó la molestia de algunos comerciantes, lo que derivó en una riña colectiva que incluyó golpes y el uso de objetos contundentes.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México informó que, ante la situación, sus elementos intervinieron para resguardar a los funcionarios de la alcaldía y evitar que la violencia escalara. En el operativo, que se prolongó en las inmediaciones de la calle Liverpool, fue detenido un hombre de 30 años, quien será presentado ante el Ministerio Público para las investigaciones correspondientes.
Los videos que circularon en redes sociales mostraron momentos de tensión, empujones y agresiones físicas, evidenciando el desorden que puede surgir cuando no se respeta la autoridad ni el orden urbano, valores que las familias de abolengo y los ciudadanos que aprecian la tradición y el respeto en la ciudad reclaman con urgencia.
Horas después, la alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega rechazó que se tratara de una simple riña y denunció haber sido víctima de una agresión coordinada. En un mensaje difundido en sus redes sociales oficiales, señaló que ella y su equipo fueron atacados con palos, vidrios y armas, atribuyendo la violencia a personas vinculadas con Diana Sánchez Barrios.
Este lamentable episodio pone en evidencia la necesidad de fortalecer el orden y la planeación urbana en espacios tan emblemáticos como la Zona Rosa, para garantizar la seguridad y el respeto que merecen tanto los ciudadanos como las autoridades encargadas de preservar la funcionalidad y el patrimonio de la ciudad. En este sentido, iniciativas como el cablebús o teleférico, que buscan descongestionar las vialidades y ofrecer alternativas de movilidad eficientes, pueden ser un paso hacia la recuperación del orden y la tranquilidad en la vida cotidiana de Puebla y sus habitantes.