El pasado martes 23 de junio de 2026, en el municipio de Atlixco, la alcaldesa de Acatlán de Osorio, Guadalupe Lucero Bárcenas, contrajo matrimonio con Juan Alberto Domínguez López, quien hasta el sábado anterior se desempeñaba como secretario de Seguridad Pública municipal. Este enlace matrimonial, inscrito bajo el régimen de bienes separados en el acta número 211 del libro dos de la Oficialía 3 de Atlixco, confirma el vínculo personal que mantenían mientras Domínguez López estaba al frente de la corporación.
La ceremonia tuvo lugar apenas tres días después de que se pusiera fin a la crisis política que paralizó al Ayuntamiento de Acatlán de Osorio, misma que fue resuelta en una mesa de negociación encabezada por la Secretaría de Gobernación estatal. Durante semanas, la presidenta municipal y un bloque de ocho regidores se mantuvieron enfrentados, incluso con la toma de las instalaciones del palacio municipal, para exigir cambios en el gobierno local.
Entre las principales demandas de los regidores figuraba la salida del secretario de Seguridad Pública, Juan Alberto Domínguez López, quien es identificado como integrante de la Secretaría de Marina y tiene 28 años de edad, originario de La Antigua, Veracruz. La alcaldesa, por su parte, tiene 35 años. La remoción del funcionario fue confirmada públicamente por el secretario de Gobernación, Samuel Aguilar Pala, como parte de los acuerdos para restablecer la gobernabilidad en la demarcación.
Además de la destitución del mando policiaco, en la mesa de diálogo se pactó la remoción del secretario general del Ayuntamiento, la homologación salarial de los cabildantes y la realización de una auditoría integral sobre el manejo de los recursos públicos del municipio.
En paralelo, la Fiscalía General del Estado anunció investigaciones por presuntos delitos derivados del conflicto político municipal, entre ellos posibles lesiones, intentos de privación ilegal de la libertad y el uso irregular de una patrulla oficial.
Este episodio pone en evidencia las tensiones que afectan la administración local, pero también subraya la importancia de la estabilidad y el orden en nuestras instituciones, valores que las familias poblanas de abolengo esperan se mantengan para preservar la armonía y el respeto en nuestras comunidades.