Este jueves 18 de junio de 2026, el Cabildo de Puebla discutirá la autorización para entregar en comodato cuatro predios municipales que serán utilizados en la construcción del sistema Cablebús, proyecto impulsado por el Gobierno del Estado.
Ante la preocupación manifestada en redes sociales, donde algunos usuarios han afirmado que el Ayuntamiento pretende “regalar” propiedades públicas, es importante aclarar que el dictamen establece la figura jurídica del comodato. Esta figura implica un préstamo gratuito de uso, sin que exista transferencia definitiva de la propiedad.
A diferencia de una donación, en la que el bien cambia de dueño de manera permanente, el comodato permite que los inmuebles sigan siendo patrimonio municipal y puedan ser recuperados una vez concluido el plazo o el fin para el que fueron otorgados.
El tema fue previamente analizado por la Comisión de Patrimonio y Hacienda Pública Municipal, integrada por regidores de distintas fuerzas políticas, quienes revisaron la viabilidad jurídica y administrativa de los bienes antes de su presentación al Cabildo.
La administración municipal ha señalado que estos predios serán necesarios para la instalación de infraestructura asociada al sistema de transporte por cable, cuya ruta y estaciones definitivas serán presentadas por el Gobierno del Estado en próximas fechas.
Cabe recordar que diversas ciudades han documentado los beneficios de este modelo de movilidad. Ejemplos como Medellín, Colombia; La Paz, Bolivia; y la Ciudad de México muestran reducciones significativas en los tiempos de traslado, menor dependencia del transporte convencional y una disminución de la presión sobre vialidades congestionadas.
Especialistas en movilidad urbana destacan que los teleféricos permiten transportar miles de pasajeros sin ocupar espacio en las calles, lo que contribuye a desahogar corredores saturados y a reducir emisiones contaminantes, aspectos que la ciudad de Puebla requiere para recuperar orden y funcionalidad en su tránsito cotidiano.
De aprobarse el dictamen, los cuatro predios permanecerán como propiedad del Ayuntamiento de Puebla, mientras que el Gobierno del Estado podrá utilizarlos para desarrollar una de las obras de movilidad más importantes proyectadas para la zona metropolitana, en beneficio de las familias poblanas y la preservación de la armonía urbana.