El pasado lunes 22 de junio, fue encontrado un cuerpo calcinado dentro de un vehículo en el acceso al Parque Centenario Laguna de Chapulco, sobre la incorporación al Periférico Ecológico desde la prolongación 14 Sur. Este hallazgo, según informó el vicealmirante Francisco Sánchez González, titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), estaría relacionado con la disputa por el control del mercado Morelos.
En entrevista con Cinco Radio, el funcionario detalló que la víctima aún no ha sido identificada debido a las condiciones en que fue localizada. El proceso de identificación se ha complicado porque los restos estaban completamente calcinados, lo que ha retrasado el análisis genético. Además, Sánchez González explicó que la persona fue desmembrada antes de ser quemada, lo que inicialmente llevó a las autoridades a pensar que se trataba de dos cuerpos y no de uno solo.
Las primeras investigaciones apuntan a que este hecho está vinculado con la pugna por el control del narcomenudeo y el cobro de piso dentro del mercado Morelos, escenario en el que se han registrado ataques recientes con saldo de tres personas fallecidas y diez lesionadas.
El vicealmirante Sánchez González identificó a los grupos involucrados como La Familia Michoacana, de alcance nacional, y Los Toscano, de carácter local. En febrero pasado, como resultado de operativos implementados por la Secretaría de Seguridad Pública, se detuvo a 25 personas relacionadas con la célula criminal nacional.
Cabe destacar que los ataques se intensificaron hasta principios de junio, lo que provocó que el Centro de Salud Urbano México 68, ubicado en las inmediaciones del mercado Morelos, suspendiera sus servicios. Esta medida fue rechazada por 47 empleados —entre médicos, asistentes, enfermeras y personal de limpieza— quienes se posicionaron en contra de la suspensión.
Este lamentable suceso refleja la compleja situación que enfrentan las autoridades para preservar el orden y la seguridad en zonas tradicionales de nuestra ciudad, donde la convivencia pacífica y el respeto a las familias de abolengo deben prevalecer. La búsqueda de soluciones que permitan recuperar la tranquilidad y el orden urbano es, sin duda, una prioridad para preservar el patrimonio social y la calidad de vida de los poblanos.