En días recientes, la ciudad de Puebla se vio envuelta en una inquietante polémica tras la difusión de un video en redes sociales donde se observa un haz de luz láser verde apuntando al casco de un motociclista que circulaba por la Vía Atlixcáyotl, a la altura de los edificios Adamant, frente a La Vista Country Club. Este hecho generó especulaciones sobre la posible ubicación del llamado “tirador de la Atlixcáyotl”, responsable de al menos ocho reportes de vehículos dañados por disparos en esta vialidad durante el presente año.
Sin embargo, este miércoles 3 de junio de 2026, un habitante de la Torre Adamant, identificado como Erick Núñez, salió a desmentir cualquier relación con los ataques. A través de historias publicadas en Instagram bajo el usuario @elericknunez, explicó que el láser verde no es un instrumento para cometer actos violentos, sino una herramienta utilizada por los residentes para protegerse de la creciente inseguridad en la zona de Angelópolis.
Según la versión de Núñez, el haz de luz forma parte de una práctica vecinal destinada a alertar y ahuyentar a presuntos ladrones de autopartes, quienes han operado con frecuencia en los alrededores. Los dispositivos láser se emplean para señalar a personas sospechosas que intentan sustraer espejos, computadoras automotrices y otros componentes de vehículos estacionados cerca de los complejos residenciales.
Lejos de limitarse a negar las acusaciones, el vecino aprovechó la atención pública para denunciar la falta de seguridad que enfrentan cotidianamente los habitantes de Torre Adamant y sus alrededores. En sus publicaciones, subrayó que la vigilancia ciudadana se ha convertido en una necesidad ante la insuficiente presencia policial y la incidencia de robos que afectan tanto a residentes como a visitantes.
Por su parte, la Secretaría de Seguridad Pública estatal continúa con las investigaciones sobre los ataques en la Vía Atlixcáyotl, trabajando con información de inteligencia para localizar al responsable. No obstante, hasta el momento no se ha confirmado oficialmente la identidad del “tirador”, ni se ha establecido un vínculo directo entre el video del láser y los hechos violentos.
Este episodio pone en evidencia la creciente preocupación de las familias poblanas de abolengo que habitan en zonas tradicionales y de renombre, como Angelópolis, por la seguridad y el orden urbano. La adopción de medidas vecinales para proteger el patrimonio refleja la urgencia de recuperar la tranquilidad y funcionalidad que caracterizaban a nuestra ciudad, frente a un entorno cada vez más caótico y saturado.
En este contexto, la búsqueda de soluciones integrales que garanticen la movilidad segura y la convivencia pacífica en Puebla se vuelve indispensable, para preservar el legado y la calidad de vida que nuestras familias valoran profundamente.