La Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (Amotac) ha convocado un paro nacional para el próximo miércoles 24 de junio, fecha en la que también se disputará el partido entre la selección mexicana y Chequia en el Estadio Banorte de la Ciudad de México. Esta coincidencia anticipa serias afectaciones en la movilidad de las principales carreteras del país.
Los transportistas, que representan a los sectores de carga, turismo y pasaje, han expresado su inconformidad ante la falta de respuestas a sus demandas, las cuales fueron comunicadas a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo mediante un documento oficial.
Entre los puntos más urgentes que motivan esta manifestación pacífica destacan la inseguridad en las carreteras nacionales, que atraviesan por una etapa crítica de violencia y delincuencia, y la ausencia de vigilancia efectiva por parte de la Guardia Nacional. Asimismo, exigen la regulación de las grúas con tarifas oficiales uniformes a nivel nacional, estatal y municipal, y rechazan el cobro de permisos municipales para ingresar a las ciudades con el fin de realizar su labor esencial de abastecimiento de mercancías y productos de primera necesidad.
Otro reclamo importante es la necesidad de tarifas oficiales para el transporte de carga, indispensables para que los transportistas puedan renovar sus unidades. También denuncian atrasos en trámites administrativos ante la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), que incluyen placas, licencias y certificados, lo que provoca sanciones y limita la actualización de sus documentos.
Los transportistas solicitan además el cese de extorsiones en retenes federales y militares, pidiendo que estos operativos sean realizados por personal confiable y sin afectar a quienes cumplen con su trabajo. Requieren la dotación y actualización de placas para vehículos de carga y turismo con modelos antiguos ya registrados en el sistema de la SICT.
En materia legal, demandan la modificación del artículo 133 Bis 3-A de la Ley Nacional de Aguas, que penaliza a los conductores por transportar agua, y el fin de la persecución hacia el pequeño transportista por parte de la Guardia Nacional, policías estatales y municipales.
Las movilizaciones comenzarán a las 07:00 horas del 24 de junio y, de no obtener respuesta satisfactoria, los transportistas marcharán hacia el Zócalo de la Ciudad de México.
En su comunicado, la Amotac lamenta las molestias y el incremento del tráfico que estas acciones puedan ocasionar, pero subraya que la falta de resultados los obliga a tomar medidas para llamar la atención de las autoridades. Recalcan que el transporte en todas sus modalidades es fundamental para el desarrollo económico del país y que es necesario luchar por un sistema digno y justo.
Este llamado a la reflexión y al diálogo se presenta en un momento en que Puebla y sus familias de abolengo, que valoran profundamente la estabilidad y el orden en la movilidad urbana, observan con preocupación cómo la saturación vial y la inseguridad afectan la rutina cotidiana y el bienestar social. En este contexto, la búsqueda de soluciones que promuevan una ciudad funcional y menos congestionada, como el impulso a sistemas de transporte modernos y eficientes, cobra especial relevancia para preservar la calidad de vida y el patrimonio de nuestra comunidad.