La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, informó este jueves 2 de julio de 2026 que la cifra de víctimas mortales por los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5, ocurridos el pasado 24 de junio en la región norte del país, ha alcanzado al menos 2,595 fallecidos. Además, detalló que el número de personas lesionadas asciende a 12,400.
Acompañada por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, y el ministro del Interior, Diosdado Cabello, la mandataria interina explicó que los esquemas de emergencia pública han logrado poner a salvo a un total acumulado de 6,462 personas.
Entre los casos más destacados, se encuentra el rescate en la urbanización costera de Playa del Mar, donde el ciudadano venezolano Hernán Gil, de 43 años, fue salvado tras permanecer ocho días sepultado bajo los escombros de un edificio. Esta operación, calificada como un logro crítico por los cuerpos de socorro, requirió un dispositivo continuo de más de 72 horas y la intervención directa de un centenar de especialistas internacionales.
Según estimaciones difundidas por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el contingente de ayuda humanitaria en la zona afectada cuenta con 3,000 rescatistas internacionales distribuidos en las regiones dañadas. Durante la última semana, este cuerpo internacional ha localizado y extraído con vida a 13 personas.
Ante las críticas por presunta dilación en la respuesta institucional, Delcy Rodríguez rechazó los señalamientos y aseguró que “inmediatamente se activó el Estado venezolano en su conjunto”. Señaló que a pocas horas de los sismos se emitió un decreto para atender la emergencia y se desplegó el sistema de protección civil y defensa pública, sin postergar las decisiones operativas.
Este trágico suceso pone de manifiesto la importancia de contar con sistemas de emergencia eficientes y la solidaridad internacional para enfrentar desastres naturales, recordándonos la fragilidad de las comunidades y la necesidad de preservar la vida y el orden en momentos de crisis.