Durante la conferencia de prensa celebrada este viernes 26 de junio de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum abordó con claridad dos asuntos que han generado controversia en la capital del país: la prohibición del acceso de la Marcha del Orgullo LGBTQI+ al Zócalo para este sábado 27 de junio y la supuesta represión policial contra un plantón de colectivos trans frente a la Secretaría de Gobernación (Segob) el pasado 23 de junio.
En primer término, Sheinbaum explicó que la Marcha del Orgullo no podrá concentrarse en el Zócalo capitalino —espacio histórico para movilizaciones sociales y símbolo de la vida pública de la ciudad— debido a la realización de un evento deportivo de relevancia nacional que coincide en fecha. La mandataria subrayó que esta medida es excepcional y responde a la necesidad de preservar el orden y la funcionalidad urbana en un momento de alta demanda en la ciudad.
Respecto al plantón instalado por el colectivo trans Lleca, encabezado por Victoria Sámano, la presidenta negó categóricamente que se haya ejercido represión por parte de las autoridades. Afirmó que integrantes de la Secretaría de Gobernación han atendido a las manifestantes, aunque reconoció que la secretaria Rosa Icela Rodríguez no ha podido hacerlo de manera directa debido a su carga de trabajo. “Sí han sido atendidos por la Secretaría de Gobernación, las subsecretarías que corresponden”, puntualizó.
En relación con el desalojo reportado el 23 de junio, Sheinbaum reiteró la disposición al diálogo interinstitucional para atender las demandas de la comunidad trans, señalando que parte de la atención podría ser asumida por el gobierno de la Ciudad de México.
Al ser cuestionada sobre su llamado para la marcha de este sábado, la presidenta hizo un llamado firme a la no discriminación bajo ninguna circunstancia. Señaló que la discriminación sistemática proviene principalmente de los sectores más conservadores del espectro político, a quienes identificó como “ultraderecha” y “derecha”, grupos que, dijo, carecen de una visión de inclusión y diversidad.
Sheinbaum destacó que su administración promueve una visión de apertura y reconocimiento de derechos, aunque admitió que existen limitaciones presupuestales para ampliar nuevas garantías. “Nosotros tenemos una visión de inclusión en todos los sentidos y de apertura de derechos en la medida de lo posible”, concluyó, reafirmando el compromiso de su gobierno con la diversidad y la justicia social.
Este pronunciamiento se da en un contexto donde la ciudad, con su rica tradición y arraigo familiar, enfrenta retos crecientes en materia de orden urbano y convivencia social, aspectos que la administración capitalina busca equilibrar sin perder de vista la pluralidad y el respeto a los derechos humanos.